jueves, 20 de agosto de 2009

JAÉN, UMBRAL DE ANDALUCÍA


Jaén, con tiempo. La provincia de Jaén es el umbral de Andalucía. Puerta abierta a un paraíso interior, recogido, íntimo, desconocido y sorprendente. En su geografía, mucha historia vivida. Huellas de un pasado común, marcado por la presencia de los íberos.Ciudades que son muestra del arte musulmán andaluz, y otras nobles y renacentistas, cuajadas de espléndidos monumentos. Y los pueblos blancos, colgados en la falda de la serranía, auténticos, celosos guardianes de la tradición, de las señas de identidad, de los trabajos artesanales, de la cultura. El aceite de oliva es una de las culturas de Jaén. Generoso nutriente de la provincia, riqueza de los andaluces de Jaén, líquido abundante en la gastronomía de esta tierra. Una tierra que es casi toda ella Parque Natural. Contrastados paisajes de suaves horizontes rojizos y espesuras de bosque, santuario de especies únicas de vida, amplísimo espacio para encontrar el agua clara, la tierra firme, el aire limpio.Para encontrar el paraíso de la naturaleza y disfrutarlo, con tiempo.Jaén, paraíso interior.


Video promocional tomado de http://www.youtube.com/watch?v=BspDBao-A8g

lunes, 17 de agosto de 2009

JAÉN EN LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1.929

La idea de realizar un Exposición internacional en Sevilla, nació en 1909, propuesta por el comandante de artillería Luis Rodríguez Caso. La idea de Caso tuvo una gran acogida y el evento debía servir como puerta para abrirse a nuevas corrientes externas y animar al Estado para una modernización que era necesaria de cara al futuro, entre sus objetivos estaban los de reforma urbanística, fomentar el turismo, resucitar la fama de la ciudad, creación de puestos de trabajo y mejora económica así como entablar y mejorar la relaciones con países americanos.

Lo más destacable de aquella manifestación hay que buscarlo en el urbanismo, Sevilla en aquellos momentos se encontraba muy atrasada en comparación con el resto de ciudades y países que participarían en la exposición, los problemas más acuciantes eran los relativos al ensanche de la ciudad, el alcantarillado, la pavimentación, agua, luz, viviendas y hoteles.

En principio la exposición estaba prevista para el 1 de abril de 1911, después se retrasó hasta 1914, coincidiendo con la Corta de Tablada, pero problemas de carácter internacional como la irrupción de la Primera Guerra Mundial o los problemas en el Marruecos español, unidos a problemas internos en cuanto a la gestión del evento lo fueron retrasando hasta 1929 en las postrimerías de la Dictadura de Primo de Rivera. La exposición fue plataforma para personajes que sin su aportación no hubiera podido celebrarse el acontecimiento: Luis Rodríguez Caso, Aníbal González (arquitecto regionalista) o Torcuato Luca de Tena (fundador de ABC).

El total de Pabellones andaluces ascendió a nueve, a saber: Almería, Huelva, Granada, Cádiz, Jerez, Jaén, Málaga, Córdoba y Sevilla. Todos hoy desaparecidos a excepción de la Torre de Córdoba y del Pabellón de Sevilla, hoy teatro Lope de Vega. Los pabellones se caracterizaron además de por su arquitectura localista, por ser los ultimo en finalizarse. Este retraso afecto a todo el sector sur, pero especialmente a los pabellones Andaluces. Solo tres de los ochos pabellones Andaluces del sector sur se inauguraron a tiempo, e incluso el Pabellón Almeriense no llegó a inaugurarse.

En el caso del Pabellón de Jaén fue finalizado el 2 de Noviembre de 1929, con la muestra ya inaugurada, se trata de un Pabellón que reproduce las construcciones jienenses del siglo XVII. Destacaba su mirador de estilo Neobarroco. Su arquitecto fue Luis Berges Martínez, importante arquitecto regionalista. Por desgracia desaparecido en la actualidad, sólo conservamos esta fotografía.




sábado, 15 de agosto de 2009

LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN EN JAÉN

Relieve de la Asunción de la fachada de la Catedral

Es la creencia, de acuerdo a la tradición y de la Iglesia Católica, de que el cuerpo y alma de la Virgen María fueron llevados al cielo después de terminar sus días en la tierra. Cuya doctrina fue definida como dogma por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950. La Iglesia Católica ha celebrado esta fiesta en honor de la Virgen María, en Oriente desde el siglo VI y en Roma desde el siglo VII, celebrándose el 15 de agosto.

Sobre la muerte de María no hay datos concluyentes sean bíblicos o históricos ni del lugar (algunos señalan Éfeso o Jerusalén) ni del modo. La primera referencia oficial a la Asunción se halla en la liturgia oriental; en el siglo IV se celebraba la fiesta de "El Recuerdo de María" que conmemoraba la entrada al cielo de la Virgen María y donde se hacía referencia a su asunción. Esta fiesta en el siglo VI fue llamada la Dormitio (χοίμŋσις) o Dormición de María, donde se celebraba la muerte, resurrección y asunción de María.

Los relatos apócrifos sobre la asunción de María aparecen aproximadamente desde el siglo IV y V. Siendo el más difundido y posiblemente uno de los más antiguos en el oriente bizantino el "Libro de San Juan Evangelista (el Teólogo)". Debido a factores políticos y lingüísticos, ya que las relaciones con oriente eran tensas y el griego no se dominaba todavía, la doctrina de la Asunción de María no fue desarrollada sino hasta el siglo XII donde aparece el tratado Ad Interrogata, atribuido a San Agustín.

La influencia del libro llamado el Seudo-Jerónimo el cual ponía en duda si María fue asunta al cielo con o sin su cuerpo (aunque manteniendo la creencia en su incorrupción) hizo surgir la duda de si la asunción corporal estaba incluida en la celebración de la fiesta. A esto se sumó otro libro que gozó de fama entre los conventos y cabildos llamado el "Martirlogio" del monje Usuardo (quien murió hacia el año 875). Esto hizo que la Iglesia se planteara solucionar este conflicto que concluiría cuando el 1 de noviembre de 1950 se publicó la bula Munificentissimus Deus en la cual el Papa, declaraba como dogma de fe católica la doctrina de la Asunción de la Virgen María.

En las representaciones artísticas hay que señalar que el arte bizantino representa la Asunción del alma de la Virgen, recogida por Cristo en su lecho de muerte; y el arte de Occidente, su Asunción corporal fuera de la tumba donde los apóstoles la habían sepultado. Por lo tanto, debe distinguirse en iconografía la Asunción del alma de la Virgen en forma de niña y la Asunción de su cuerpo glorioso.

La Virgen, en actitud orante, eleva las manos unidas, en una mandorla llevada por ángeles, encima de la tumba abierta. La tumba está vacía o llena de lirios y rosas. A veces la Virgen está sentada dentro de esa mandorla. A causa de una confusión iconográfica, la Asunción pierde su carácter original para convertirse en Ascensión. En vez de ser elevada al cielo por ángeles, la Virgen vuela sola, con los brazos extendidos; los ángeles que la rodean se limitan a formarle cortejo. Esta transformación se consumó en el arte italiano del siglo XVI, aunque esta nueva fórmula no eliminó la antigua, de la que encontramos ejemplos en el siglo XVII. Otra innovación italiana es la de añadirle al tema de la Asunción la leyenda que cuenta que Tomás, el apóstol incrédulo, recibió el cinturón de la Virgen, que ésta dejó caer para convencerle de la veracidad del milagro. Pero mientras que la transformación de la Asunción en Ascensión se difundió en todo el arte cristiano, la iconografía del cinturón de la Virgen se mantuvo exclusivamente en el área toscana.

En Jaén, podemos encontrar bellas obras de arte relacionadas con la iconografía de la Asunción y con la Dormición de la Virgen:
  • Fachada principal de la Catedral: sobre la Puerta del Perdón (central) aparece un relieve de la Asunción de la Virgen, titular del templo, realizado por Pedro Roldán.
  • Portada norte de la Catedral: en la parte realizada por Andrés de Vandelvira, aparece un gran fachada clasicista con un hermoso relieve de la Asunción de la Virgen realizado por Luis de Aguilar. La Virgen aparece rodeada de ángeles y como curiosidad señalar que aparece en cinta (Virgen apocalíptica).
  • Retablo de la Capilla Mayor de la Catedral: relieve de la Asunción realizado por Sebastián de Solís.
  • Museo Catedralicio: varias obras pictóricas y un relieve de Mariano Benlliure.
  • Iglesia de San Juan: imagen de la Virgen del Tránsito que representa a la Virgen yacente sobre un lecho, con rostro dulce y manos en actitud de oración.


Virgen del Tránsito de Jaén

fotografías: archivo Seturja

jueves, 13 de agosto de 2009

LEYENDA DEL PEÑÓN DE URIBE

Existía en la esquina de la Plaza Santa Luisa de Marillac, lindando con la calle baja de Santo Domingo, una gran piedra irregular donde los vecinos se sentaban a charlar animosamente. Permaneció allí hasta el final de la década de los 70 del siglo XX. Según la leyenda en su versión más popular narrada por las vecinas de este barrio, cuenta que un hijo llevaba a su padre a cuestas camino del asilo y lo sentó en el Peñón de Uribe para descansar; el padre se puso a llorar y el hijo le preguntó: ¿por qué lloras? y respondió: es que recuerdo cuando yo era joven e hice lo mismo con mi padre. El hijo, emocionado, abrazó a su padre y de nuevo regresó con él a su casa.

Que el hijo no tuviese sitio en la casa porque se iba a casar, que la nuera no quisiese tener al suegro o que el hijo no lo dejase en el asilo para que luego no le dejaran a él es otra historia.

Este lugar era el dedicado a los sacrificios de la diosa madre en el Jaén neolítico, o el del sacrificio del rey sagrado. También se exhibian alli a los ajusticiados empalados durante la Edad Media, para escarmiento público.

lunes, 10 de agosto de 2009

MARCELO GÓNGORA, EL MAGRITTE JIENNENSE

La magia de las esculturas y pinturas de este ubetense reflejan escenas cotidianas de la vida recreadas de tal forma que llegan a ser instantáneas fotográficas. Representadas entre lo real y lo onírico, dejan impactado al espectador que no sabe si lo que contempla es real o es una ilusión óptica. Surgen en este punto preguntas interiores como ¿fotografía o pintura, o es una mezcla? ¿surrealismo o hiperrealismo?. En la obra de Góngora confluyen vivencias personales que parten de su propia infancia (cariño materno, paisajes de Úbeda…) al igual que el autodidactismo y la preocupación por indagar en su propio estilo artístico que le han hecho recorrer una evolución artística tanto en lo profesional como en lo personal llegando a esa madurez creativa.

En sus obras se respira cierta atmósfera de neblina húmeda, atardeceres de ensueño…sin recurrir a la tristeza ya que el optimismo del artista nos asoma al pasado no de una forma melancólica sino de una forma eterna, en la que ese pasado se hace presente. La textura de sus obras son táctiles, cables, bombillas, bolsas de agua, sogas…que nos induce a querer tocarlas con nuestras manos. A Góngora es adecuado situarlo en el denominado Realismo mágico que se preocupa estilísticamente por el interés de mostrar lo irreal o extraño como algo cotidiano y común. La finalidad de este movimiento no es la de suscitar emociones sino más bien expresarlas y es, sobre todas las cosas, una actitud frente a la realidad. Buscan dar verosimilitud interna a lo fantástico e irreal, a diferencia de la actitud nihilista asumida por las vanguardias como el surrealismo.

En Marcelo Góngora encontraremos calidez, complicidad, ternura…que nos pueden remover el baúl de los recuerdos de la memoria. Lo mismo es un buen compañero de viaje con una maleta de cartón piedra cargada de las mejores experiencias: la vida cotidiana en sí misma; que te arrastra a la picaresca de la niñez... Pasear de su mano y contemplar los rostros de los lugareños y disfrutar de sus frutas que se materializan en esculturas…porque Marcelo Góngora es un artista, y cuando se es bueno, mejor, porque perdurará eternamente en la retina… El Arte evoca el misterio, sin el cual el mundo no existiría " Rene Magritte.

video


Las fotografías están protegidas por la propiedad intelectual del autor y para cualquier reproducción hay que pedir autorización al mismo. Para más información mirar la web del artista:

http://www.marcelogongora.es/

viernes, 7 de agosto de 2009

SETURJA, VISITAS GUIADAS: OTRA ALTERNATIVA PARA ESCAPARSE EN EL PUENTE DE AGOSTO

Como todos los años en las vacaciones estivales de agosto, llega su ecuador con la fiesta de la Virgen de agosto en la que muchos pueblos celebran sus fiestas y las familias deciden dedicar unos días al ocio y descanso. Por este motivo, Seturja, ofrece dos opciones diferentes para disfrutar de este puente:
  • JAÉN ILUMINADO: una visita guiada nocturna a la ciudad de Jaén el día 14 de a las 21:00 horas en la que el visitante podrá disfrutar de un agradable paseo amenizado con las leyendas e historias de Jaén utilizando como telón marcos incomparables como la Catedral, San Ildefonso...Además al finalizar la misma podrá degustar una cerveza con su tapa para refrescarse. Precio 8€.

  • RENACIMIENTO DEL SUR: A través del Bono Turístico el cliente podrá disfrutar y conocer de primera mano el encanto de las tres ciudades en las que Andrés de Vandelvira dejó su sello e impronta: Jaén, Úbeda y Baeza, por el increíble precio de 22€ con ventajas de visita guiada + entrada a monumentos + talonario de descuentos incluídas en el precio del bono.


MÁS INFO Y RESERVAS:

953 236898

jaen@bonoturistico.com

www.bonoturistico.com

lunes, 3 de agosto de 2009

PEDRO MACHUCA, UN ARTISTA PARA LA CATEDRAL

A Pedro Machuca (1485 - 1550) se le considera uno de los primeros representantes del manierismo en España. En lo referente a sus datos biográficos señalar que nació en Toledo y se formó en Italia, donde fue discípulo de Miguel Ángel y pudo conocer a Jacobo Florentino. También mantuvo una estrecha relación con Polidoro Caldara (Polidoro da Caravaggio), pintor de frescos ayudante de Rafael. De regreso a España en 1520, trabajó como pintor en la capilla Real de Granada, así como en Jaén, Toledo y Uclés. Su producción pictórica es muy corta destacando algunas obras conservadas en el Museo del Prado y retablos. Su única pero célebre obra de arquitectura es el palacio de Carlos V, un imponente edificio renacentista encargado por el emperador como residencia en la Alhambra de Granada. A pesar de estas influencias, Machuca no fue un simple seguidor o imitador de Miguel Ángel y otros italianos manieristas. Hay que recordar que regresó a España muy pronto, cuando muchos de los mejores ejemplos del manierismo no se habían erigido todavía, como el Palazzo Tè de Mantua, de Giulio Romano. Este dato revelaría que Machuca tuvo inventiva propia y que supo desarrollar, en España, la nueva estela manierista que empezaba a surgir en Italia.

Junto con Jerónimo Quijano y Andrés de Vandelvira, se presentó como arquitecto para los trabajos de la construcción de la nueva catedral jiennense, que al final fue adjudicada a Vandelvira. No ostante, en la Catedral de Jaén, conservamos tres magníficas obras suyas, que vamos a comentar a continuación:

  1. Retablos: realizó dos obras retablísticas el Retablo de la Consolación y el Retablo de San Pedro de Osma. El primero desapareció en la Guerra Civil española y el segundo se encuentra en la Sala Capitular de la Catedral. Este retablo data de 1546 y según algunos historiadores el retablo pudo proceder de la Capilla Mayor de la antigua Catedral. Posiblemente fue encargado por el Cabildo en 1546, los orígenes de los primeros prebendados y obispos de la Diócesis eran de Soria, de ahí que el titular de este retablo sea San Pedro de Osma . El retablo es simétrico con una mímima estructura arquitectónica, la tabla central representa al santo obispo sedente ataviado con capa brocada y en actitud de bendecir y a su derecha e izquierda aparecen San Pedro y San Pablo. Encima aparece la Virgen de la Piedad sobre gradas con con orantes a sus pies acompañada a ambos lados de San Juan Evangelista y San José. En la predela aparecen tres tableros con los cuatro Padres de la Iglesia latina y el retablo está coronado por un tondo circular que contiene la imagen de la Verónica mostrando el Santo Rostro. Aparecen pequeños medallones o tondos que circundan los bordes que representan a sibilas, profetas...y los autorretratos de Pedro Machuca y su hijo Luís (muy del gusto de los artistas del Renacimiento, al igual que haría Miguel Ángel en la Capilla Sixtina). El retablo presenta gran influencia ítalo-flamenca en su ejecución, maestría técnica en la resolución de las figuras y en el colorido llamativo y un emsamblado y dorado bien trabajado. Otros autores como Gómez Moreno vinculan esta obra a Luis Machuca por la riqueza en el estofado de los paños, aunque posiblemente padre e hijo trabajaran juntos en esta obra.

  2. Sagrada Familia con San Juanito o Virgen de la Cinta (1517-1520), Museo Catedralicio. La hipótesis más fehaciente, según Perera ,es que este cuadro exento fuese una parte del retablo de Nuestra señora de la Consolación. La obra tiene como centro compositivo a la Vigen Maria sedente que envuelve con un paño blanco a su hijo. San Juanito, a la izquierda, contempla la escena apoyando el rostro en el regazo de la Virgen mientras San José en segundo plano y con la mirada baja parece ajeno a los acontecimientos. El fondo es oscuro con un imaginario foco de luz ubicado a la derecha de la composición que permite graduar la luz de derecha a izquierda. La tabla estéticamente conecta con las obras italianas del autor. El esquema piramidal con claroscuro para los personajes va a resaltar el tema principal. La Virgen presenta una belleza clásica y proporcionada, la influencia de Rafael de Urbino está patente al igual que la influencia manierista del mismo Miguel Ángel. La cabeza de la Virgen según Alejandro López Luna presenta grandes similitudes con Cabeza de muchacha, o la Despeinada de Leonardo da Vinci. Frente a la clásicas iconografías del niño Jesús, en esta obra el niño Jesús aparece pintado en un estado próximo al sueño o ensoñación con los ojos entornados y boca entreabierta. San Juanito, que aparece en un lateral se muestra muy atento mientras contempla con curiosidad, cariño y gran interés a la Virgen e hijo y porta en sus manos una manzana. San José anciano aparece, por su parte, en segundo plano, a la derecha de la Virgen, con una enorme barba en tonos ocres y marrones. La figura se aleja del primer plano mediante el color, contrastando poderosamente con los tonos cálidos del resto de la composición.

  3. La Piedad, Museo Catedralicio. Esta tabla configura una composición piramidal en la que la base es el cuerpo del Cristo marcando el vértice de la misma la cabeza de la Virgen. Iconográficamente representa el momento en el que el cuerpo muerto de Cristo es descendido de la cruz y depositado en una sábana en el suelo. La Virgen sobria y con pocos elementos decorativos en la vestimenta contempla afligida el cuerpo inerte de su Hijo. El contraste de color entre lo oscuro del paisaje nocturno y desolado con una calavera en el lado derecho, al igual que la toca blanca de la Virgen refuerzan el patetismo de la escena. La escena se centra en la contemplación silenciosa de la Virgen en la que destacan el humanismo de las figuras al igual que el estudio anatómico de los mismos.


Fotografías tomadas de: Retablo de San pedro de Osma: La Catedral de Jaén, tomo 1 pág. 85; Virgen de la cinta: http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=8034 y Piedad: http://club.telepolis.com/segurado/sala7.htm

sábado, 1 de agosto de 2009

LA FACHADA DE LA CATEDRAL DE JAÉN


La fachada de nuestra Catedral la comenzó el arquitecto Eufrasio López de Rojas en 1667. Al morir en 1684, la continuó su discípulo Blas Antonio Delgado, que la terminó en 1688. La fachada mide 33 metros de anchura por 32 de altura, sin incluir los arranques de las torres que la enmarcan. La decoración escultórica correrá a cargo del escultor Pedro Roldán. La fachada es concebida como un gran retablo en piedra con las características del estilo barroco con una gran monumentalidad y efecto de teatralidad como intento de acercar la liturgia al pueblo. Tres son las influencias que podemos apreciar en la misma:
  • Parte inferior: gran semejanza con los modelos herrerianos de San Lorenzo de El Escorial: proporción, equilibrio, armonía...

  • Remate: influencia italianizante.

  • Torres: semejanza con las realizadas por los Hernán Ruiz para la Catedral de Córdoba y la Giralda de Sevilla y próximas también a modelos italianos.

La parte inferior viene marcada por grandes columnas de orden corintio que están emparejadas en el centro y aisladas en exterior, configurando calles donde aparecen las esculturas de San Pedro y San Pablo; tres relieves uno en cada puerta, así como el alineamiento de ventanales de arcos de medio punto con escudos y la imagen del Santo Rostro en el balcón central que nos recuerda que es la reliquia especial que custodia este templo. Desde ese balcón se bendecía a los fieles con el Santo Rostro el Viernes Santo y el día de la Asunción de María.
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En la balaustrada de la parte superior aparece en el centro la figura de San Fernando como conquistador de la ciudad y auspiciador de esta Catedral al poner la sede episcopal y la capital en Jaén, en 1249. A ambos lados de la figura del monarca están los cuatro evangelistas, Mateo (con el ángel), Juan (con el águila), Lucas (con el toro) y Marcos (con el león). Más allá aún, se encuentra los cuatro grandes Padres de la Iglesia Occidental: San Ambrosio (con la iglesia en la mano), San Gregorio Magno (con la tiara papal), San Agustín obispo (con el libro de teología) y san Jerónimo, sacerdote, que tradujo la Vulgata por encargo del Papa.


En lo referente a las puertas aparecen tres:

  1. La Puerta del Perdón (central) se abre sólo en las solemnidades y jubileos. En el dintel aparece la Asunción de María, titular de la Catedral, devoción del rey santo a la que consagraba todas las catedrales.

  2. La Puerta de los fieles (izquierda) está protegida por San Miguel Arcángel, jefe de los ejércitos celestiales, considerado desde antiguo el guardián por excelencia de la puerta de los santuarios, encargado de impedir la entrada al demonio. En el barroco, además, San Miguel simboliza el triunfo de la Iglesia Católica sobre sus enemigos.

  3. La Puerta del Clero (derecha) que conduce a la sacristía está dedicada a Santa Catalina, patrona de la ciudad antes del descenso de la Virgen de la Capilla en 1430. Al parecer, en el tercer cerco que Fernando III realizó a la ciudad de Jaén, tomada por los árabes, cuando estaba a punto de retirarse, Santa Catalina se le apareció y lo animó a no retirarse, mostrando en prenda las llaves de la ciudad. Al día siguiente el rey Alahamar entregó la ciudad. En agradecimiento, Fernando III la nombró patrona. Según algunos investigadores, hay indicios de una devoción a esta Santa en época previa a la reconquista de la ciudad. Santa Catalina, no obstante, es venerada por su sabiduría, su elocuencia, su fortaleza y su purísima castidad, por lo que no es difícil entender que en la edad media se la invocara como patrona del clero.

El significado de la fachada es el propio del espíritu posterior al Concilio de Trento. La fachada es un símbolo de la Iglesia. En resumen, el monumental retablo barroco de la fachada, esculpido en piedra, nos presenta de manera sencilla los tres fundamentos de la fe y de la Iglesia: la Sagrada Escritura (Evangelistas), la Sagrada Tradición (Santos Padres) y el Magisterio (San Pedro y San Pablo); todo ello unido a las raíces locales de la Catedral: el rey San Fernando conquistó la ciudad de Jaén con la ayuda de Santa Catalina en 1246, fundó la Catedral en 1249 y la dedicó a la Asunción de María.

fotografías: archivo Seturja