miércoles, 27 de mayo de 2009

EL CONDESTABLE Dº MIGUEL LUCAS DE IRANZO

De origen humilde, su educación transcurrió en el seno de una modesta familia hasta que entró al servicio de Juan Pacheco, marqués de Villena. A través de él lograría entrar en la corte castellana de Juan II, sirviendo como paje de su hijo Enrique, y logrando ascender así en su carrera gracias al vínculo afectivo con el futuro monarca. Sus principales rivales en su carrera serían el propio Juan Pacheco, Beltrán de la Cueva y Pedro Girón, maestre de la Orden de Calatrava.

Desempeñó puestos de responsabilidad como Halconero Mayor del Reino, Chanciller Mayor de Castilla y alcaide de Alcalá la Real, Andújar y Jaén, y en 1455, miembro del Consejo Real. Fue después nombrado Corregidor de Baeza y finalmente Condestable, un cargo vitalicio y vacante desde la ejecución de su predecesor, Álvaro de Luna, cinco años atrás. Su designación provocó el recelo de los aristócratas ante la probabilidad de influir directamente en las decisiones militares del rey, por lo cual acabó trasladándose a Jaén en 1459, donde años antes había desposado a María Teresa de Torres y Portugal, hija del Conde de Villadompardo y Virrey del Perú Fernando Torres y Portugal, con quien tuvo dos hijos, Isabel, que murió joven y Luís de Iranzo, que tomó los hábitos franciscanos. Vivió en la ciudad jiennense hasta su muerte, residiendo en un palacio que mandó erigir en la calle Maestra, en la actualidad el Palacio de Cultura del Ayuntamiento.

Existieron frecuentes disputas entre el Condestable y los poderes de su entorno, como el enfrentamiento con el obispo de Jaén, Alfonso Vázquez de Acuña, el cual finalmente recibiría la orden del rey de trasladarse a su fortaleza de Begíjar, desde la cual hostigaría a las fuerzas de Iranzo en abril de 1463. Sobre la vida del condestable se escribió en su época una biografía, la "Relación de los Hechos del muy Magnífico e más Virtuoso Señor don Miguel Lucas, Muy Digno Condestable de Castilla".

En Jaén creará la casa de moneda, la “jaenciana”, visitada por el propio Enrique IV en 1469. Manda allanar la plaza de Santa María, en la que existían unas moles de piedra de gran tamaño. También se acometieron obras de acondicionamiento de la ciudad, como el traslado de las carnicerías extramuros, a la actual Puerta Barrera, y el trazado de la que se convertiría en vía principal de la ciudad, La Carrera.

Pese a la importancia de este personaje para la historia de Jaén, su final no fue muy aciago. El 21 de marzo de 1473 mientras rezaba de rodillas en la capilla mayor de la catedral fue asesinado. Su muerte se justificó en el apoyo que el Condestable daba a los judíos, aunque, probablemente, la causa fueron los celos de otros nobles. Posiblemente en el asesinato participaran el marqués de Villena y su hermano Pedro Girón. En 1475, el rey Enrique IV se presenta en Jaén de incógnito y se dirige al Concejo, donde pregunta por ciertos jurados y regidores, a los que manda colgar de las ventanas, al parecer en venganza por el asesinato del Condestable.

foto del Condestable tomada de Abraham López

domingo, 24 de mayo de 2009

EL ARCO DE SAN LORENZO

El Arco de San Lorenzo es el único vestigio que se conserva de la antigua iglesia parroquial de San Lorenzo de finales del siglo XIII o principios del XIV. Era un templo de una sola nave, una de sus principales características era que el desnivel del terreno era muy acusado, por lo que los constructores tuvieron que voltear el torreón hacia la calle Maestra Alta, en cuya planta superior se situó el altar mayor y la sacristía y en la parte inferior una pequeña capilla dedicada al santo titular.

La Crónica del Condestable Lucas de Iranzo, hace diferentes alusiones sobre esta iglesia. La tradición cuenta que aquí se veló el cadáver de Fernando IV el Emplazado, que murió de forma trágica en Jaén el 7 de septiembre de 1.312 tras la maldición de los Carvajales. Durante siglos, los cortejos fúnebres de los obispos hacían una parada en el Arco para entonar un responso. En esta iglesia también fue bautizado el 6 de julio de 1.555, Maximiliano de Austria, primo del Emperador Carlos V. Será también el lugar de enterramiento de Juan de Olid secretario del Condestable Iranzo y también sirvió como capilla del Hospital de la Madre de Dios y del Seminario Conciliar.

En 1.825 la iglesia sufre un desplome repartiéndose su archivo y sus obras de arte entre las iglesias de San Bartolomé y la Merced. Sólo quedó en pie el Arco que quiso demolerse hasta que en 1.877 se declarara Monumento Nacional para evitar su derribo. El Arco tiene acceso desde la calle Almendros Aguilar y se sube a la capilla por una escalera. Esta capilla está cubierta por una bóveda esférica de cascarón de ladrillo. La pared posee un zócalo de azulejería mudéjar con paneles rectangulares con dibujos poligonales, rombos y cenefas de lacería. La mesa de altar está decorada con motivos de lacería y estrellas de veinticuatro puntas. Sobre el altar hay un nicho de arco rebajado, decorado con finas yeserías mudéjares, que discurre sobre todos los paneles de azulejos. En el lado izquierdo, una pequeña puerta de arco ojival nos conduce a otras escaleras que dan acceso a la planta segunda en el que destaca un gran salón cubieto con una bóveda ojival y un gran arco de yeserías con inscripciones árabes y escudos, al igual que unos nichos decorados con alicatado morisco y pintura.

Exteriormente es un sólido torreón de sillería, terminado en planta semicircular y horadado por una bóveda de cañón ojival para permitir el tránsito de la calle Almendros Aguilar. En la actualidad es la sede cultural de los Amigos de San Antón. Fue restaurado por Luis Berges Roldán en los años 1.971 y 1.972.


fotografía del exterior tomada de http://www.flickr.com/photos/turjaen/3478997977/

miércoles, 20 de mayo de 2009

ARTISTAS JIENNENSES: JESÚS CRUZ

Partiendo de los conceptos básicos de la línea y el punto como referente de la obra, el artista Jesús Cruz nos conduce hacia una objetivación de la realidad en la que las formas inundan el espacio y lo llegan a hacer atemporal, ingrávido, onírico…

Las técnicas de la acuarela y el acrílico hacen posible que los colores manchen y tracen la delgada línea entre la realidad y la ficción, para asegurar en palabras de su autor que “menos es más” y que de la simplicidad de los elementos reales se puede llegar a la construcción de un universo mágico en el que campan a sus anchas los postulados más básicos de una pintura libre y creativa. Se aleja de esa realidad figurativa que nos muestra la pintura más tradicional para revelarnos en cada una de sus obras la importancia que tienen las líneas y a partir de ellas el color que con sus diversas tonalidades hace posible el milagro del movimiento. El color otorga la vida a la obra haciendo que el espectador se sienta atraído por el ilusionismo óptico que emana la composición. Transmite fuerza y sutileza creativa su autor, heredero del arte de las Vanguardias de principios del siglo XX como Kandinsky o Delaunay, en el que la abstracción enfatiza la obra dándole notoriedad y cuerpo.

Crítico con su obra, Cruz evoluciona apartándose de estancamientos creativos y llegando a la conclusión, como los grandes maestros, que la clave del Arte actual está en la sencillez y en la experiencia estética única que se da entre el espectador y la obra. Sin embargo, el artista se lamenta del empobrecimiento cultural de Jaén calificándola de poseedora del “Síndrome de Homero” porque como bien señala “le hace estar ciega ante su propia grandeza y la de su gente, impidiendo la revolución social y cultural que de verdad esta se merece”…


El artista ha de tener algo que decir, pues su deber no es dominar la forma sino adecuarla a un contenido… El elemento objetivo dará lugar a que la obra de hoy diga en el futuro "yo soy" en vez de "yo fui". Wasily Kandinsky


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Las fotografías están protegidas por la propiedad intelectual del autor y para cualquier reproducción hay que pedir autorización al mismo. Para más información mirar la web del artista:


http://jesusarte.blogspot.com/


jueves, 14 de mayo de 2009

CONOCE TU MUSEO, VEN A DESCUBRIRLO



La historia del Museo Provincial arranca en 1846, cuando se abre el Museo de Pinturas con fondos de la Desamortización de Mendizábal. Más tarde, en 1914 se crea el Museo Provincial de Bellas Artes de Jaén. De la fusión de éste con el Arqueológico Provincial, surge el actual Museo de Jaén en 1969, abriendo sus puertas dos años después. El edificio principal, es un palacio de sabor clásico y planta cuadrancular con torres en sus esquinas. En él se montaron dos portadas emblemáticas del Jaén renacentista: la del Pósito (siglo XVI), obra de Francisco del Castillo, y la de la Iglesia de San Miguel (siglo XVI) atribuída a Andrés de Vandelvira.

Articulado en dos grandes secciones, la primera dedicada a la arqueología, presenta un recorrido desde la prehistoria, cultura ibérica, romana, visigoda, paleocristiana hasta la cultura hispanomusulmana. La sección de Bellas Artes se dedica a tallas y pinturas de la Baja Edad Media, obras de la pintura francesa del siglo XVIII, pero principalmente sus fondos se especializan en el siglo XIX y XX. En un edificio anexo se muestra de manera permanente una sala dedicada al conjunto escultórico ibérico de Cerrillo Blanco, Porcuna (siglo V a. C).

Seturja, en apoyo con la Cultura, quiere fomentar en estos días la visita a nuestro museo para conocer sus colecciones. Además obsequiará a todas la personas que visiten nuestra sede con el "pasaporte de los museos andaluces" para que cuando visiten los museos de nuestra Comunidad Autónoma estampen un sello en cada sede para recibir al final un regalo. Este pasaporte abrirá al visitante las puertas de un mundo rico en culturas, abundante en tesoros y lleno de obras magníficas que están esperando vuestra visita. Este año, dedicado a los Museos y el Turismo sostenible. Pide también tu Pasaporte en cualquiera de los museos gestionados por la Consejería de Cultura y viaja por Andalucía a través de nuestros museos conociendo nuestra historia a través de las colecciones que albergan. ¡Visítalos!

Información de los museos andaluces:



Cartel: Seturja apoya la Cultura

lunes, 11 de mayo de 2009

EL ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA DE JAÉN

La provincia de Jaén es a nivel mundial la primera productora de aceite de oliva, por este motivo de forma bienal se celebra la mayor feria sobre el sector oleícola e industrias afines en nuestra capital (Expoliva). El consumo de aceite de oliva en toda la cuenca mediterránea tiene un carácter antiquísimo y sin ninguna duda es una de las señas de identidad de nuestra cultura siendo el pilar básico de la dieta mediterránea que está propuesta ante la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

En nuestra provincia la variedad predominante va a ser la picual, aunque existen también otras variedades como la arbequina, royal, cazoleña, cornezuelo, manzanilla…A nivel organoléptico la variedad picual mantiene los polifenoles mucho más tiempo que el resto de las variedades gracias al amargor característico que posee. Dicha variedad nos recuerda aromáticamente en primer lugar al olor fresco de su fruto, la aceituna, y luego a otros elementos vegetales como a hierba verde, a la tomatera, higuera, a plantas de la sierra (tomillo, romero,,,) etc. En lo referente al uso de la aceituna y del aceite de oliva podemos encontrar otras utilidades actualmente: gran variedad de productos de cosmética, alimentación (chocolate, patés…) etc. El consumo de aceite de oliva es también beneficioso para nuestra salud: previene problemas cardiovasculares, antioxidante…

Existen cinco Denominaciones de Origen en nuestra provincia: Sierra Mágina, Sierra de Segura, Sierra de Cazorla, Campiñas de Jaén y Jaén Sierra Sur. Muchas de estas denominaciones están galardonadas con numerosos premios de índole provincial, autonómico y nacional otorgándoles prestigio y calidad ante el consumidor. En nuestra tienda podrá encontrar una gran selección gourmet de estos aceites virgen extra poseedores de dicha distinción.

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TIENDA SETURJA

C/ RAMÓN Y CAJAL, 1

953 23 68 98

sábado, 9 de mayo de 2009

ROMERÍA DEL CRISTO DEL ARROZ

El segundo domingo de mayo se celebra la típica romería el Cristo de Charcales o “Del Arroz”, en el paraje de la Fuente de la Peña, situado a las afueras de la ciudad. En este lugar hubo, desde 1588, una ermita donde se veneraba a la Virgen de la Peña, que desapareció con el tiempo. La ermita actual, dedicada al Cristo de Charcales, es del siglo XIX. En torno al Cristo de Charcales, o “Del Arroz”, la imaginación popular ha tejido varias leyendas, que han sido tradicionalmente, la base de la devoción y de la romería. En un principio esta romería se hacía por los agricultores y ganaderos de la ciudad, y, desde un tiempo a esta parte, se ha incorporado a ella gran parte de la población, con la Asociación de Vecinos “La Gloria”, del barrio de San Felipe.

Se celebra con una misa ante la imagen del Cristo, que luego es llevado en procesión por los alrededores de la emita. Las familias jiennenses se acomodan por aquellos parajes y preparan sus comidas, preferentemente arroz al estilo de Jaén, esto es, con mucho caldo y todo lo contrario a la paella valenciana. De aquí que, popularmente, al Cristo de Charcales se le conozca también como “Cristo del Arroz”. La cofradía del Cristo de Charcales acude a la Romería con banderas, estandartes, trompetas, tambores y durante la fiesta se cantan y bailan canciones y danzas de la tierra, como “Las Jaeneras”, “El bolero” y “Por sevillanas”. Y aparecen los trajes típicos, para las mujeres el de “Pastira” y para los hombres el de “Chirri”.

fotografía: archivo Seturja

viernes, 8 de mayo de 2009

PROCESIONES INFANTILES DE MAYO

Como todos los años después de la Festividad de la Santa Cruz, el segundo viernes de mayo, los más pequeños de nuestra ciudad son los protagonistas de esta fiesta. Ataviados con sus mejores galas se convierten en cofrades por un día para transmitir a los jiennenses el fervor de sus pasos procesionales a escala más reducida. Esta tradición está muy arraigada en muchos pueblos de Andalucía conociéndose popularmente con el sobrenombre de la "Semana Santa Chica". En el caso de Jaén, lleva celebrándose aproximadamente 30 años, toman gran importancia colectivos de asociaciones de colegios o grupos vinculados a las cofradías de nuestra ciudad.

Destaca el esmero que ponen los niños y niñas de nuestra ciudad portando hermosos tronos adornados con flores en los que las imágenes de los Cristos y las Vírgenes parecen brotar con elegancia de esa primavera florida que los rodea. O ver a nuestras niñas vestidas con el traje de mantilla; costaleros que hacen la "levantá" al toque del capataz, bandas musicales etc. Sin ninguna duda una festividad dedicada a los más pequeños y un halago a disfrutar de estas celebraciones en la que el buen tiempo acompaña. Todos se concentrarán en la Plaza Santa María a partir de las 19:00 horas. Estos son los colectivos participantes:


  • Asociación de Colombianos.

  • Asociación de Vecinos de La Magdalena.

  • AMPA del colegio San Vicente de Paúl.

  • Cofradía del Grupo joven del Santísimo Cristo de las Misericordias.

  • La Esperanza.

  • Agrupación Infantil Daniel.

  • Santa Cruz.

  • Agrupación juvenil del Cristo de la Expiración.

  • Grupo Joven del Santo Sepulcro.

  • Estrella y Paz.

  • Nuestro Padre Jesús de la Espiga y María Santísima de la Aurora.

  • Purísima Concepción.

  • Vera Cruz.

  • Los Claveles.

  • Asociación Infantil Puerta del Ángel.

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fotografías: archivo Setuja

martes, 5 de mayo de 2009

EL CASTILLO DE SANTA CATALINA

El Castillo de Santa Catalina es una construcción defensiva de origen cristiano medieval, que corona el cerro del mismo nombre y desde el que se divisa toda la ciudad de Jaén, los olivares, las montañas y pueblos circundantes de la zona. El nombre le viene dado por la capilla de Santa Catalina de Alejandría que se construiría en el castillo tras su conquista, de estilo gótico construida entre los siglos XIII y XIV.

Los primeros elementos defensivos que se advierten en el Cerro de Santa Catalina datan de la época íbera; son restos ciclópeos situados en la ladera septentrional del cerro y correspondientes a un oppidum, relacionado con el cercano asentamiento de Puente Tablas, del cual habría absorbido su población tras un primer abandono de este último entre el siglo IV a. C. y el III. Hay historiadores que sostienen que la primera fortificación el en cerro fué construida por Anibal Barca el cartaginés. En época islámica (a partir del siglo VIII) comienza la reconstrucción del nuevo recinto fortificado en la cumbre del cerro, y que sufriría progresivas ampliaciones hasta alcanzar su máximo tamaño entre los siglos XII y XIII. Así pues, donde hoy está el denominado Castillo de Santa Catalina, existió una fortaleza anterior de origen árabe, el Castillo de Abrehui, de la que aun quedan algunas evidencias.

Plano del Castillo

No obstante, la construcción visible actual es de origen cristiano, siendo erigida tras la conquista de la ciudad por Fernando III el Santo en 1246, quien por tanto se la arrebató al rey moro Al-Ahmar. Llegarían pues a existir tres fortalezas, o fortificaciones, que fueron construidas a lo largo de los siglos: el Castillo Viejo, el Alcázar Nuevo y el de Abrehui. Durante el siglo XV se llevaron a cabo unas reformas impulsadas por el Condestable de Castilla Don Miguel Lucas de Iranzo, que dio lugar a la unión del Alcázar Nuevo y el Alcázar de Abrehuy, separados hasta entonces por una explanada. Estas obras finalizarían con la construcción de la Torre del Homenaje. Aunque el Alcázar Nuevo fue mandado construir por Fernando III, fueron Alfonso X y Fernando IV los reyes que intensificaron y culminaron las obras.

En el siglo XIX, cuando Napoleón Bonaparte entra en España y sus tropas llegan hasta la ciudad de Jaén, el Castillo de Santa Catalina fue modificado por las tropas napoleónicas, que destruirían parte del aljibe, con objeto de albergar en su interior un polvorín, donde surgirían dos habitaciones usadas como caballerizas. Un hospital sería construido por los franceses, que se asentaron con gusto en este castillo durante la ocupación francesa, de tal forma que se realizaron varias reformas dentro de las cuales están los pabellones para el gobernador, una plataforma artillera o incluso un área de oficinas. A su salida de la ciudad, las tropas francesas no olvidaron volar el castillo para que no sirviera a las tropas españolas.

En la actualidad tan sólo se conserva el Alcázar Nuevo, así como resquicios y evidencias de otras construcciones del pasado. El 3 de junio de 1931, se declaró mediante un Decreto Monumento Histórico Artístico. Sobre los restos que ocupaban las otras dos fortalezas, se construyó en 1965 el actual Parador Nacional de Turismo.

La Cruz de Santa Catalina está ubicada a la izquierda del castillo, en el punto más elevado de la ciudad erigiéndose como símbolo de la ciudad. Se dice que esta cruz monumental hace memoria a la que en aquel mismo lugar mandó colocar Fernando III el Santo tras arrebatar la fortaleza al rey Alhamar, y es que aunque este monumento se reconoce y caracteriza por sus grandes dimensiones, cuenta la leyenda que, en realidad, esta cruz había sido anteriormente de madera de unas proporciones mucho más pequeñas, frecuentemente derribada por el viento tan típico de Jaén. La cruz actual es una donación de la familia Balguerias, existiendo una lápida de mármol gris donde se inscribe y hace referencia a la cesión de esta cruz para la ciudad de Jaén por parte de la misma."Esta Cruz, siguiendo piadosa tradición, ha sido costeada y donada al pueblo de Jaén, por los hermanos de doña Dolores y don Eduardo Balguerías Quesada. Jaén, Octubre de 1951".

El día de Santa Catalina (25 de noviembre), la tradición es subir a pie al castillo y asar sardinas. Además de convertirse en lugar de encuentro y de paseo.


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fotografías: archivo Seturja

sábado, 2 de mayo de 2009

VISITA CULTURAL A LA CATEDRAL: Tras la huella de Vandelvira

Desde Seturja, se quiere contribuir de una manera especial a la propuesta de la Declaración por parte de la UNESCO de nuestra Catedral como Patrimonio de la Humanidad. Por este motivo todos los sábados a partir de las 17:00 horas se podrá realizar una Visita Guiada Cultural para dar a conocer a todo visitante y jiennense que lo desee el edificio más emblemático de la capital.

La visita consistirá en un agradable paseo rememorando el ambiente cultural del Jaén del siglo XVI recorriendo el barrio de San Ildefonso, tan vinculado a la figura del maestro Andrés de Vandelvira, para adentrarse de lleno en la transformación que supuso la construcción de una Catedral renacentista concebida como relicario del Santo Rostro desde sus orígenes. En ella el visitante podrá admirar los vestigios de las construcciones anteriores, la fachada sur, fachada principal, interior de la catedral paseando por el Coro, la Sala Capitular, Sacristía, Galerías altas en las que divisará una perspectiva aérea del templo y el Museo Catedralicio.

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Información: 953 23 68 98
Precio: 10 € visitantes y 8 € si eres de Jaén. Entradas incluidas
RESERVA PREVIA

fotografías: http://wikanda.jaenpedia.es/wiki/Andr%C3%A9s_de_Vandelvira

http://www.javiermilla.es/arquitectura/index.htm

viernes, 1 de mayo de 2009

CRUCES DE MAYO EN JAÉN

Esta festividad primaveral se celebra del día 1 al 3 de mayo. El origen de las fiestas en honor a la Santa Cruz se pierde en el tiempo. Religiosamente, parecen tener su origen en el hallazgo por Santa Elena de la cruz donde murió Cristo, pero lo cierto es que el arraigo popular de la fiesta proviene de ciertas celebraciones de los romanos. Los libros litúrgicos contienen dos fiestas dedicadas al culto de la Cruz: por un lado la Invención de la Santa Cruz, -fiesta del 3 de mayo-, y la Exaltación, -el 14 de septiembre-.

La historia, con mucho de leyenda, narra como en el emperador Constantino, en el sexto año de su reinado, se enfrenta contra los bárbaros a orillas del Danubio, en una batalla cuya victoria se cree imposible a causa de la magnitud del ejército enemigo. Una noche Constantino tiene una visión en el cielo en la que se le apareció brillante la Cruz de Cristo y encima de ella unas palabras, "In hoc signo vincis" (Con esta señal vencerás). El emperador hizo construir una Cruz y la puso al frente de su ejército, que entonces venció sin dificultad a la multitud enemiga. De vuelta a la ciudad, averiguado el significado de la Cruz, Constantino se hizo bautizar en la religión cristiana y mandó edificar iglesias. Enseguida envió a su madre, Santa Elena, a Jerusalén en busca de la verdadera Cruz de Cristo. Una vez en la ciudad sagrada, Elena mandó llamar a los más sabios sacerdotes y logró hallar el lugar donde se encontraba la Cruz, pero no estaba sola. En el monte donde la tradición situaba la muerte de Cristo, encontró tres maderos ensangrentados ocultos y para descubrir cuál era la verdadera cruz donde falleció Cristo, colocó una a una las cruces sobre personas enfermas, e incluso muertos, que se curaban o resucitaban al tocar la cruz que había sido la de Cristo. A partir de ahí nace la veneración a la Santa Cruz, ya que Santa Elena murió rogando a todos los que creen en Cristo que celebraran la conmemoración del día en que fue encontrada la Cruz.


Cruz de la Cofradía de la Virgen de la Capilla (Barrio de San Ildefonso)

En cambio, de la celebración popular de la fiesta de la Santa Cruz, la que más nos interesa, apenas hay datos antiguos. Los primeros testimonios que conocemos se remontan tan sólo al siglo XVIII, aunque este vacío documental no implica necesariamente que la fiesta no existiera desde antes. En cualquier caso, parece que la celebración popular de la Cruz de Mayo tal como hoy la conocemos alcanzó su máximo esplendor durante los siglos XVIII y XIX, para empezar a decaer a principios del XX. Esta fiesta, en su vertiente popular, estuvo muy extendida por toda España, aunque con variaciones muy significativas de unos lugares a otros. A pesar de ello, la celebración ha presentado siempre en todas sus manifestaciones una serie constante de elementos comunes, como es el hecho de que el centro de la fiesta sea precisamente una cruz, de tamaño natural o reducido, que se adorna. A su alrededor se vive la fiesta, con bailes juegos y coplas. A veces hay procesiones, de carácter religioso o pagano.

A la hora de establecer los orígenes de esta celebración popular de la Cruz hay que referirse necesariamente a una serie de fiestas paganas que se celebraban desde muy antiguo en el mes de mayo, considerado desde siempre como el mes del esplendor de la vegetación y la naturaleza, de la primavera. Ha sido siempre un tiempo muy proclive para la organización de fiestas. Así, des antiguo se celebraba la fiesta conocida como la de "las mayas" -precisamente en alusión al mes-. Era una celebración de carácter alegórico que tenía como protagonista a una niña (la maya) vestida de blanco y coronada de flores. Junto a ella una corte de jovencitas, también ricamente engalanadas, que pedían "un cuartito para la maya, que no tiene manto ni saya". De esta fiesta, quedan costumbre como festejos en algunos pueblos en los que se coloca en la plaza principal o en otro lugar elegido por la tradición un gran árbol denominado mayo, al que se adorna y se convierte en centro de una celebración festiva.

Cruz de la Cofradía Cristo Yacente y Soledad (Plaza San Francisco)

Como se ve, los orígenes de estas fiestas populares del mes de mayo son discutidos. Desde los autores renacentistas se pretende hacer derivar tales celebraciones de alguna festividad clásica grecolatina: fiestas romanas en honor de Flora, diosa que representa el eterno renacer de la vegetación en primavera y con la procesión ateniense del Eiresioné en la época de la cosecha. Otros las vinculan con las fiestas romanas de Vulcano y de las divinidades Maia y Ops. También se las relaciona con las fiestas de Attis, un hermoso joven que vivía en los bosques de Frigia y que la diosa Cibeles lo eligió para sí, haciéndolo guardián de su templo, pero con la condición de que se mantuviera siempre virgen Attis cedió al amor de la ninfa Sagaritis y entonces Cibeles hizo que ésta muriera, derribando el árbol del que dependía su vida. El muchacho enloqueció y se castró, tras lo cual la diosa lo volvió a admitir en su templo. La fiesta, rememorando su muerte y resurrección, tenía lugar coincidiendo con el equinoccio de primavera. Como consecuencia del empeño de la jerarquía cristiana por eliminar antiguas prácticas paganas y supersticiosas, muchas veces escandalosas y casi siempre contrarias a su moral, el mayo-árbol se convirtió en mayo-cruz, conservando casi intactos todos los demás elementos de la celebración. A su lado confluyeron elementos tomados de otras prácticas paganas: la maya, que en muchos sitios se coloca junto a la cruz, la artificiosa decoración, los cantos y bailes, etc. El paso de la celebración pagana a la religiosa, popular en ambos casos, habría resultado favorecido por el culto litúrgico a la Cruz (mucho más antiguo, como hemos visto) y por las leyendas sobre el descubrimiento de la auténtica de Cristo. Como se aprecia, la esencia del Día de la Cruz está íntimamente ligada a la adoración y exaltación de la Cruz donde murió Jesucristo.

Cruz de la Cofradía de la Clemencia (Barrio de la Magdalena)

fotografías de las cruces de mayo: archivo Seturja