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jueves, 11 de junio de 2009

FERIA Y FIESTAS DE LA VIRGEN DE LA CAPILLA

Cada año cuando llega el mes de junio, el barrio de San Ildefonso se llena de bullicio y torna en diversos colores porque son sus fiestas, festejos ligados a la patrona de Jaén: la Virgen de la Capilla. La imagen de la Virgen es muy querida y venerada por el ingente número de devotos con que cuenta. En la primera entrada de este mes comentábamos El Descenso de la Virgen, en la entrada de hoy, nos centraremos en la imagen de la Virgen, en su devoción y en las fiestas en su honor.

La talla de la Virgen es de estilo gótico y es de autoría desconocida, data de la época del rey Fernado III (siglo XIII). Mide unos 70 cm de altura y está serrada por la espalda, lo que hace suponer que en su origen debió formar parte de un retablo. Iconográficamente representa a una Virgen erguida en actitud de caminar (Hodigitria - Virgen Conductora) descansando sobre un cojín que le sirve de base. Es una imagen de talla completa estofada, en su brazo izquierdo lleva al Niño Jesús desnudo que porta una fruta o bola y en la mano derecha un cetro, coronada con una leve diadema que descansa sobre una melena castaña clara repartida en mechones. El rostro de tez clara , con cara redondeada, boca menuda y ojos almendrados pintados. Muchos autores vinculan a la imagen con la tradición de las Vírgenes negras aunque tras la última restauración se comprobó que esa tez oscura de la imagen era debida al humo de las velas que los fieles depositaban en su capilla. Hasta 1.984 se mantuvo la tradición de vestir a la imagen con sayas y mantos, ocultando así su talla total. De este año a 1.997 a la imagen se le quitó la saya para que se contemplara su aspecto original. En la actualidad la Virgen aparece ataviada diariamente con su manto que deja ver la talla debajo y sólo en procesion aparece completamente vestida. Importante la orfebrería que posee la imagen al igual que la colección de mantos conservados en su Casa-Museo destacando los siguientes:
  • Manto de color blanco de damasco brocado bordado en tisú de oro. Donado por la Reina Isabel II, en 1864.
  • Manto color rojo de terciopelo bordado en oro. Donado en 1908 por los Condes de Corbul. Fue muchos años el manto utilizado para las ocasiones solemnes por su espléndido bordado.
  • Manto de color rosa de seda bordado y encaje en plata. Donado por Dª Teresa Fernández de Villalta y Coca, presidenta de la comisión de señoras que trabajó por la coronación de la Virgen. Se estrenó el 11 de Junio de 1930, en el solemne acto de la Coronación.

La importancia de la Virgen de la Capilla en la ciudad es tal que fue coronada en 1930 por el cardenal Segura y posteriormente recoronada en 1956. En lo referente a la devoción a la Virgen hay que remontarse a los tiempos de la Reconquista de Fernando III en la que el culto a la Virgen María estaba muy inculcado en la ciudad: iglesias, conventos y ermitas. Existían numerosas advocaciones y entre ellas la de la Virgen de la Capilla, que poseía sus propios devotos incluso antes del Descenso, que se incrementaron posteriormente como lo atestigua el libro de integrantes de la Cofradía en 1.522 (Academia Bibliográfica Mariana).

fotos: archivo Seturja y Revista El Descenso

En cuanto a la fiesta de este barrio se mezcla lo lúdico y lo religioso; en los actos lúdicos destacan los pasacalles, las diversas actuaciones musicales que amenizan las veladas en este barrio y la típica gastronomía que ofrecen las distintas tabernas. En el ámbito religioso la fiesta se centra en los cultos a la Virgen: besamantos, novena, rosario de San Bernarbé, Misa de Cabildos y Procesión de la Virgen. Días intensos en los que importa la convivencia, el salir a la calle y disfrutar del ambiente festivo de nuestro Jaén.


fotos: archivo Seturja

WEB COFRADÍA

http://www.virgendelacapilla.es/

domingo, 7 de junio de 2009

TRAJES TÍPICOS JIENNENSES: EL CHIRRI Y LA PASTIRA


La costumbre de una indumentaria típica popular con tintes regionalistas surge en el siglo XVIII, cuando se adaptan las vestimentas locales a la elegancia urbana sin desechar el origen rural y artesano en sus elementos. En Jaén capital, los trajes tradicionales se denominan de Chirri y de Pastira, que son utilizados en celebraciones locales: lumbres de San Antón, Romería del Cristo del Arroz, Divina Pastora y Fiesta de la Virgen de la Capilla la más común.

El traje de la mujer es el de pastira, tiene su origen en un traje corriente de lechera. El detalle que más resalta es la mantilla o pañoleta, de raso o de pañete, que según la leyenda un grupo de mozos y mozas salieron una mañana de romería a orillas del río Guadalbullón. Una partida de moros granadinos les sorprendió y les atacó, con la intención de dar muerte a los mozos y llevarse cautivas a las mozas, pero ambos, mozos y mozas, ofrecieron tan encarnizada resistencia que los moros huyeron y las tocas de las mozas, blancas antes del ataque, se tiñeron del rojo de la sangre.

El corpiño (almilla) es de lana o seda brillante, con mangas largas y ajustadas y forma pico en la parte delantera, lleva rizado encaje blanco de bolillos al filo del escote y de las mangas. La falda llevaba cinco refajos, llega un poco más arriba del tobillo. Normalmente, consta de la falda del tejido llamado “canícula” (se tejía desde finales del siglo XVIII en los telares del Hospicio de Jaén), de color azul grisáceo, con rayas muy finas o cuadritos. La falda se remata con un cordón de lana de los mismos colores. Debajo de esta falda irían los diferentes refajos, normalmente se utiliza uno nada más de paño, color encarnado o rojo. El delantal o mandil que cubre la falda era del mismo tejido (canícula) pero con las rayas en vertical o a cuadros, en la actualidad podemos observar que este delantal va bordado con elementos florales para enriquecerlo. Se complementa con medias blancas tejidas en hilo o seda, caladas, enaguas y pantalones (pololos o puchos) blancos de hilo con volante y tiras bordadas, y pasacintas para ajustarlos. Los zapatos son negros escotados, de salón con medio tacón, de piel fina. Sobre el corpiño se lleva un pañuelo de percal rameado o lana, para diario. En festivos se sustituye por un mantoncillo de manila. La mantilla que lleva sobre la cabeza o los hombros es de paño o raso rojo y lleva alrededor un ribete negro de terciopelo, y es prenda característica de las campesinas castellanas, la usaban para ir a la iglesia. Cubre pues, el elaborado peinado de la pastira, dos rodetes a los lados y en medio un moño llamado de alpargata, adornado con flores. También es muy importante el aderezo, que suele ser bastante rico, a base de oro, esmeraldas, diamantes o perlas, en pendientes largos (“Saboyanas” o “Abollanas”) y en el cuello una de cinta de terciopelo negro con una cruz de oro.

El traje de hombre, es el de chirri, cuyo nombre procede de “chirriado” de las carretas que llevaban los campesinos al llegar a la ciudad para vender sus mercancías, es un traje más bien elegante y señorial. Negro o pardo, que consta de pantalones de lana, abiertos por los lados de las piernas, con forma acampanada, se adorna con un lazo de cinta, con caireles o monedas, así como botones lisos o labrados; en la parte delantera lleva el alzapón o portón, una especie de tapa, que se abrocha en los laterales. La chaqueta de lana semi-corta, con alamares y coderas en marrón sobrepuestas, adornada al igual que los pantalones. La camisa blanca de algodón, de hilo o semihilo, con cuello de tirilla, posee una pechera sobrepuesta con grupos de jaretillas, de mangas largas. El chaleco con solapas de estilo esmoquin, de telas de gran calidad y de colores muy variados pero discretos. A la cintura lleva una faja de lana fina, en azul o rojo normalmente, bordadas o lisas. En la cabeza llevan pañuelo cuadrado, atado en la nuca en forma de triangulo y encima de éste el sombrero calañés o “catite”, de terciopelo y paño negro, con una ala vuelta, de copa baja y con dos madroños. Llevan zapatos abotinados de piel negra y sobre éstos unos “leguis” también de piel negra ribeteados de marrón y abotonados en los laterales.


fotografía tomada de: http://www.juntadeandalucia.es/averroes/conservatoriodanzacordoba/spip.php?article245